AMAR SIN MIEDO A PERDER
Cómo el miedo a la oscuridad en la infancia esconde una herida aún mayor
TEXTO DE SOFÍA PÉREZ PINEDO

Terapeuta y Maestra de Reiki
Desde niña viví con un miedo constante a la muerte. Le tenía pavor a la oscuridad, a quedarme dormida y no despertar. Cuando alguien hablaba de la muerte, cambiaba de conversación porque me resultaba imposible sostener ese tema. Con el embarazo, esos miedos se intensificaron. La responsabilidad de traer una nueva vida al mundo hizo que mi temor a perderla aumentara, o a no estar para acompañarla. Durante la pandemia, por ver tanta enfermedad y muerte, ese miedo volvió a hacerse más intenso y ocupó todavía más espacio en mi mente. Era un miedo silencioso que me acompañaba desde hacía años y que, sin darme cuenta, terminó limitándome.
No fue sino hasta que me hice consciente de que el miedo a la muerte muchas veces no tiene que ver con la muerte en sí, sino con el miedo a perder aquello a lo que estamos profundamente apegados.
Al llegar al Reiki, sabía que ese miedo estaba presente, pero nunca había buscado su raíz. El camino de crecimiento personal, en los Cursos y Terapias de Reiki, me mostró que detrás de él había un enorme miedo a perder algo o a alguien. Necesitaba que mi familia estuviera bien para yo estar bien. Necesitaba controlar mis actividades, mi trabajo y lo que ocurría a mi alrededor. Necesitaba sentir que todo permanecía bajo control.
Sin saberlo, estaba apegada a la vida, a las personas que amaba, a las experiencias, expectativas, cosas materiales y al deseo de que todo permaneciera igual. Y cuanto mayor era el apego, mayor era el miedo a perder.
Una de las enseñanzas más transformadoras del Reiki fue comprender que el apego puede convertirse en una fuente de sufrimiento. Cuando nos aferramos a algo o a alguien, aparece el miedo a perderlo, y ese miedo puede robarnos la paz a cada uno.
La Terapia de Reiki también fue fundamental. Me ayudó a reconocer muchos apegos que ni siquiera sabía que tenía. Me desbordé, los acepté y trabajé en ellos. Poco a poco fui soltando todo, desde cosas materiales (solté apego a casas, trabajo, ropa, coche) a personas (pareja, amigos, hijos y hasta la mascota).
Así entendí que trabajar los apegos no significa dejar de amar. Es amar desde la libertad: nada es mío. Solo caminamos juntos, disfrutamos sin controlarnos, y mi felicidad no depende si están siempre a mi lado. Aceptar que nada ni nadie es para siempre.
Desapegarse duele: implica mirar hacia dentro y reconocer aquello a lo que nos aferramos por miedo. Pero al comprender su origen, podemos decidir si queremos seguir cargándolos o transformarlos.
Hoy sé que mi verdadero miedo nunca fue la muerte. Lo que me aterraba era perder a las personas que amo, los sueños que aún no había cumplido, los momentos que quería seguir viviendo. La ilusión de controlar el mañana, apegada a la vida misma.
A medida que fui soltando esa necesidad, algo cambió dentro de mí. El miedo perdió fuerza. Ahora ya no hay angustia. Comenzó a aparecer la paz en mí.
Hace poco tiempo alguien me preguntó:
—¿Tú tienes miedo a morir?
—No —respondí.
—¿Y por qué no, me dijo?
—Porque estoy en paz conmigo misma y con los que me rodean.
Entonces reflexioné y comprendí cuánto había cambiado en poco tiempo.
Muchas personas se sorprenden cuando hablo de la vida y la muerte con serenidad. Esa calma es fruto de un trabajo interior, gracias a la Terapia de Reiki.
No sé cuándo llegará mi último día. Pero sí sé cómo quiero vivir hasta entonces: en paz, agradecida, consciente y con el corazón abierto.
Sigo aprendiendo a vivir en equilibrio desde el desapego y no significa vivir sin miedos, sino poder mirarlos y elegir qué hacer con ellos.
Porque quizá el verdadero aprendizaje no sea prepararnos para morir, sino
aprender a soltar mientras vivimos. No puedo controlar cuánto durará mi vida, pero sí puedo elegir cómo vivirla. Y quiero vivirla feliz, en paz, y con libertad, caminando de la mano del Reiki por supuesto.
> TERAPEUTA
Si quieres recibir Reiki y acompañamiento terapéutico con la Terapeuta y Maestra de Reiki, Sofía Pérez Pinedo, puedes ponerte en contacto con nosotros y preguntar por ella. Estaremos encantados de poderte informar sobre sus tratamientos y tarifas.
> ☎ +34 682 89 35 15
> DÓNDE ESTAMOS
A nuestro Centro Terapéutico nos llegan personas de toda la Comunidad de Madrid y de distintas provincias de España.
Se encuentra en la calle Río Ebro 5, en Móstoles (Madrid) , justo a la salida del metro Hospital de Móstoles (línea 12). Cuenta con aparcamiento gratuito a pie de calle.
> 📍 Ver mapa .
> SESIONES A DISTANCIA
Si eres de fuera de la Comunidad de Madrid, podemos también hacer las sesiones de Reiki a distancia, sin tenerte que desplazar.
Atendemos a personas de toda España, Europa y Latinoamérica. Consúltanos y te informamos.
> 🌍 Más información .
> PIDE CITA
Nos gustaría conocerte y saber cómo estás. Estamos disponibles para resolver las dudas que tengas, conocer nuestras tarifas o pedir una cita.
Puedes llamarnos por teléfono o contactarnos vía WhatsApp o Telegram:
> ☎ +34 682 89 35 15
