MARTA TAPIAS MERINO, TERAPEUTA Y MAESTRA DE REIKI

«De transformar mi vida gracias a Reiki, a ayudar a otros hoy día a transformar la suya»

 > CON PERMISO, ME PRESENTO

La Maestra de Reiki, Marta Tapias

Mi historia personal no tiene nada de especial. Nací en Madrid y crecí en una familia cariñosa. Estudié Bellas Artes en la universidad. Me casé por primera vez, luego me divorcié y más tarde volví a casarme. De este segundo matrimonio nacieron dos hijas maravillosas.


Mi trayectoria profesional se ha desarrollado en el sector editorial. Trabajo, hogar, hijos era mi día a día... Una vida ordenada, casi perfecta vista desde fuera. Entonces, en un momento dado, descubrí el Reiki. Siempre había sentido la necesidad de ayudar a los demás, de escucharles. Así el Reiki se me presentaba como una vía posible, aunque me iba a dar mucho más de lo que yo me imaginaba.

Cuando comencé mi formación en Reiki, me di cuenta de que, bajo la superficie de esa vida aparentemente normal, existían heridas y experiencias que había enterrado cuidadosamente para no tener que volver a pensar en ellas. Entre ellas, episodios de acoso escolar (leer más) que, aunque poco visibles, me habían marcado más de lo que yo creía; además de arrepentimientos, miedos, tristeza y decepciones.


A veces pensaba que todos los esfuerzos que había realizado quizá no habían valido la pena, que me había perdido en algún lugar entre las obligaciones cotidianas y que la vida había perdido su sabor. A medida que avanzaba en mi aprendizaje, comprendí que primero debía sanarme a mí misma antes de poder acompañar a otros en su propio camino.


Tras varios años de formación en Reiki y terapias con el Maestro de Reiki, David Blázquez León (+info), hoy estoy en condiciones de acompañar a otras personas en su recorrido. En ocasiones, son personas que padecen una enfermedad grave. En otras, son personas cuya vida parece perfecta a los ojos de los demás, pero que también se han perdido entre sus obligaciones y han perdido el contacto consigo mismas.

reiki en la naturaleza

 > LOS EFECTOS DE REIKI

Desde la primera clase, y a lo largo de toda mi formación en Reiki, experimenté grandes cambios en mis relaciones con los demás. Me di cuenta de que estaba demasiado volcada en ayudar y escuchar a los otros, y que no me dedicaba a mí misma los cuidados que necesitaba.


Necesitaba recuperar el equilibrio en mis relaciones. Así que aprendí a establecer límites y a comprender de dónde provenía esa necesidad de ser útil y de estar atenta a los demás; por qué me entregaba tanto sin recibir a cambio más que migajas, o incluso, a veces, reproches.


También me percaté de los roles que asumía y que no correspondían a quien yo era realmente. Roles heredados, de forma más o menos consciente, de mis antepasados ​​o de la propia sociedad. Poco a poco, el Reiki nos ayuda a liberarnos de ellos para descubrir quiénes somos en realidad, más allá de todas esas capas de condicionamientos.


Las Terapias de Reiki me ayudaron enormemente, ya que gracias a mi Maestro de Reiki me permitió comprender el origen de mis miedos y de mis patrones de comportamiento. Es de esta toma de conciencia, sumada a los efectos de las sesiones de Reiki, de donde surge el cambio.


El Reiki y el Maestro de Reiki no juzgan. No buscan culpables. Simplemente buscan comprender, para permitirnos hacer las paces con nuestro pasado y reaccionar de otra manera si ciertas situaciones vuelven a presentarse.

«Primero debía sanarme a mí misma antes de acompañar a otros en su camino»
Reiki en la naturaleza

 > LA SANACIÓN, UN PROCESO CONTINUO

Lo más hermoso de Reiki es que este proceso nunca se detiene. Cada vez que terminaba un nivel de formación, ya no me reconocía a mí misma. La transformación interior era tal que tenía la sensación de haber vivido un año entero, de haberme convertido en una persona diferente. Una persona cada vez más realizada, cada vez más cercana a sí misma.


Y esto no se detiene. Siempre existe la posibilidad de evolucionar. No hay un destino final al término del camino. Simplemente hay un camino infinito por recorrer, disfrutando de la experiencia, de la vida y de las relaciones con quienes amamos.


Hoy, vivo la vida con plenitud. Tengo proyectos, ilusiones y, a mis 54 años, no tomo ningún medicamento. Me gustaría, a su vez, acompañarte para que puedas recuperar esa misma alegría de vivir y esa misma vitalidad. Para ello, atiendo terapéuticamente con Reiki a personas de España y Francia, tanto a distancia vía telefónica, como de forma presencial en Madrid. Será un placer para mí ayudarte a recorrer tu camino de transformación personal en tus procesos de sanación interna. Te envío un fuerte abrazo. Con cariño, Marta 😘

voluntariado de reiki